domingo, 15 de octubre de 2017

Ismael de Tomelloso y la Virgen del Pilar



“¡Madre mía del Pilar, sálvame!”. Encomendándose a la maternal intercesión de la Virgen, Ismael Molinero Novillo, conocido por Ismael de Tomelloso, murió el 5 de mayo de 1928, a la edad de 21 años, en el Hospital Clínico de Zaragoza, prisionero por el ejército nacional en la batalla de Alfambra. No apretó el gatillo para disparar una sola bala, cuando entró en combate tiró el fusil, se quedó de pie, apretó entre sus manos una medalla de la Milagrosa que llevaba cosida al chaleco y comenzó a rezar hasta que tuvo que entregarse a la voz de ¡manos arriba!

¡La Santísima Virgen del Pilar! -le decía al capellán del campo de prisioneros en San Juan de Mozarrifar-. ¡Dos meses en la España de Franco, en la España de la Virgen sin besar el santo Pilar!. Es horrible. Hábleme del Pilar, ya que no puedo ir yo, visítela en mi nombre…”.

Presagiando el final de su vida, en el Hospital Clínico de Zaragoza le confesaba a José Ballesteros, estudiante de filosofía y sacerdote años más tarde a quien conoció en 1935 en el Seminario de Ciudad Real, en los únicos Ejercicios Espirituales que hizo en su vida: “Estoy seguro que la Santísima Virgen del Pilar a quien amo con todas las ansias de mi corazón, me ayudará a presentarme ante el Tribunal de su Hijo y por eso nada temo”. Hasta aquí las referencias a la Virgen del Pilar que conocemos de Ismael de Tomelloso, recogidas en la biografía que lleva por título "In silentio" (Blas Camacho Zancada, tercera edición). 


La fe de Ismael de Tomelloso despertó a la edad de diecisiete años en una España convulsa, crispada política y socialmente, abocada a una contienda civil que originó una trágica guerra entre españoles. No murió mártir, pero afrontó calladamente, sin quejas ni lamentos, la enfermedad hasta el último suspiro de vida   “porque quería sufrir por Dios, por las almas y por España”.

Este año se celebra el centenario de su nacimiento. Nació doce días antes de la primera aparición de la Virgen en Fátima. Año importante. El último acto organizado por la Asociación para la Causa de Beatificación y Canonización ha sido en Madrid, del 21 al 27 de septiembre, en el salón de actos de la Basílica de la Milagrosa, con una exposición sobre su vida, clausurada por el arzobispo de Madrid, monseñor Carlos Osoro. La Positio está actualmente en la Comisión Teologal, a la espera de que se aprueben las virtudes heroicas y pueda ser declarado Venerable. Si visitas la página web tendrás información mucho más detallada sobre este muchacho cuya devoción traspasa fronteras regionales y nacionales.

Posiblemente estemos viviendo en España el periodo más inestable desde que terminó la guerra civil, debido a la situación generada en Cataluña. Hay una fragmentación ostensible en la sociedad entre partidarios de la independencia y de la unidad de España, especialmente en la catalana, que afecta también a obispos, sacerdotes y cristianos. Los seguidores de Cristo erraríamos si el posicionamiento a favor o en contra de esta proclama condujese a levantar odios y rencores. Serían malas consecuencias para la fe que compartimos y para la sociedad en la que convivimos.


No sé, ni tampoco me interesa saberlo, cual es tu posicionamiento al respecto. Solamente quiero proponerte a Ismael como intercesor y modelo  para afrontar esta trascendental situación que vivimos en España. También a él se le hizo incontenible la rabia por cuanto acaecía en su pueblo, hasta el punto de disponer su padre su marcha con un tío suyo a un caserío, después de ser amenazado por los milicianos. Pero superó la semilla del odio que provocan estas situaciones dramáticas y violentas, gracias a Dios. El testimonio de un cristiano, y más en ambientes crispados como el que padecemos, debe ser siempre el que proviene de un corazón enamorado de Jesucristo. Por supuesto que no debemos mantenernos impertérritos, ajenos a unos sentimientos que brotan del corazón; pero para amar no hace falta odiar, para reivindicar no es necesario descalificar, para vivir no se hace preciso destruir.

Le pedimos a la Virgen del Pilar que nos conceda un corazón joven y misericordioso como el del Siervo de Dios Ismael de Tomelloso;  así queremos tenerlo para ser incansables sembradores de paz.


domingo, 8 de octubre de 2017

"Prou.Recumperem el seny"



Justo el domingo anterior al referéndum ilegal convocado en Cataluña, se celebraba en Barcelona la fiesta de Nuestra Señora de la Merced, patrona de esta ciudad. La tradición se remonta al siglo XIII, cuando la Virgen se aparece al comerciante Pedro Nolasco, para fundar una orden religiosa que se dedicase a rescatar a los cautivos cristianos en tierras musulmanas. Era una época donde saqueaban los pueblos de la costa mediterránea para llevarse a cristianos a África como esclavos. Así surgió la Orden de los Mercedarios el 10 de agosto de 1218.

La esclavitud entendida  como privación de libertad y ausencia de elementales derechos fundamentales de la persona está superada en Europa, no así en otras latitudes donde todavía el hombre sigue sometiendo al hombre, sustrayéndole de las debidas condiciones para, incluso en algunas dramáticas situaciones, poder sobrevivir. Pero si bien esas libertades adquiridas desde el periodo de la Ilustración están firmemente asentadas, hay otras libertades no tan claramente ejercidas. Hay libertades de pensamiento, de conductas individuales y colectivas, de costumbres, donde las influencias de unas élites determinan comportamientos. Y si no, pensemos de dónde vienen las modas que visten a nuestros hijos, o quien determina los programas de televisión que marcan récords de audiencia, por poner ejemplos de la vida cotidiana. Somos personas influenciables por otras que buscan unos intereses determinados bajo fórmulas preconcebidas.



Nietzsche fue el filósofo cuyas ideas se plasmaron en la segunda mitad del siglo XX, proponiendo el pleno dominio de una minoría elitista, donde el concepto de lo que es bueno lo deberían ostentar las clases superiores, porque el objetivo era influenciar a las clases inferiores de donde provenía lo malo. Así surgieron monstruos de la talla de Adolf Hitler, nombrado canciller y presidente alemán, gracias a la poderosa maquinaria propagandista de Goebbels. El 19 de agosto de 1934 el pueblo alemán votó por abrumadora mayoría -casi el 90%- convertir a Adolf Hitler, y su partido nacionalsocialista, en dueño de Alemania. ¿Querían los alemanes los principios nazis de la sangre y de la superioridad de la raza? ¿O fue esa élite influyente quien avivó los deseos de llevar a Alemania y a Europa al abismo?


Pero la manipulación de las conciencias es una tentativa muy antigua. Si has leído en alguna ocasión el Evangelio conocerás bien los hechos, el proceso que llevó a la crucifixión de Cristo. No obstante, voy a permitirme recordarte dos pasajes: “Mientras estaba sentado en el tribunal -Pilatos- su mujer le mandó a decir: ´No te metas con ese justo, porque hoy, en sueños, he sufrido mucho por su causa´. Entretanto, los príncipes de los sacerdotes y los ancianos persuadieron a la gente para que pidiese a Barrabas e hicieron perecer a Jesús” (Mt. 27, 19-20). Los dirigentes y gobernantes del pueblo judío aprovechan la mejor ocasión posible, para convencer a los judíos congregados en el pretorio para elegir la libertad de Barrabas en perjuicio de la condena a Jesucristo. El fin no era salvar del patíbulo a un homicida, sino condenar al Mesías. El final ya sabes cuál fue.

La grave situación que atraviesa Cataluña a consecuencia de los deseos secesionistas de una determinada élite política, cuyo principal afán no es otro que desmembrarse de España, marca bien la capacidad de unos por influenciar las conciencias individuales y colectivas de otros. Cualquier persona que resida en Cataluña tiene muy sencillo informarse verazmente de la repercusión política, social, económica e internacional que tiene para su región la propuesta independentista propugnada ilegalmente por sus gobernantes. Basta conocer declaraciones de importantes personalidades políticas, con responsabilidades en órganos de gobierno europeo y mundial. Cataluña sin España sería una región a la deriva, con el agravante de que gran parte de la población estaría esclavizada a los postulados delirantes de una clase dirigente obstinada más en castigar la unidad de España, que de encontrar progreso y bienestar para la inmensa mayoría de catalanes.

Posiblemente estemos en la semana clave que marque las consecuencias de ese referéndum ilegal, todavía el error histórico independentista puede subsanarse. Ayer una gran manifestación convocada por Sociedad Civil Catalana en Barcelona, convocó a miles de catalanes  aireando la bandera nacional, símbolo de la unidad entre todos los españoles, reconocida y amparada por la Constitución. El lema ni descalificante ni ofensivo: “Prou. Recumperem el seny”, es el que  da título a este post. Es hora de decir basta, es hora de recuperar la sensatez. Es el momento de anteponer el bien común al interés particular. España así lo reclama. 

Así lo pedimos a la patrona de Barcelona, nuestra Señora de la Merced. Te dejo el vídeo del Papa Francisco por si quieres tener en cuenta las intenciones para este mes.




domingo, 3 de septiembre de 2017

El Peñón de Ifach, ciencia y fe


Con sus 332 metros de altura, 50 hectáreas de extensión y 1 kilómetro de longitud, unido a tierra por un estrecho istmo, el Peñón de Ifach tiene categoría de parque natural, el más pequeño de Europa, y es uno de los mayores atractivos turísticos que se pueden disfrutar en Calpe. He tenido ocasión este verano de visitarlo, eso sí, hasta el inicio del ascenso, porque tiene sus riesgos llegar hasta la cima, y nunca he sido un dechado de inquietudes aventureras y fortaleza física. No obstante, sin necesidades de ascenderlo, la panorámica que se divisa es espectacular.

El Peñón de Ifach tiene la particularidad de que está muy próximo a la zona turística. No hace falta recorrer distancias para admirarlo, se puede ver desde el mismo casco antiguo de la ciudad, desde la terraza del hotel o apartamento, mientras disfrutas en la playa, o cuando sales por la noche para dar un paseo por el puerto marítimo. Inmenso. Siempre visible.

Cuando se contemplan prodigios naturales de este tipo el pensamiento te incita más a plantearte o reafirmarte de dónde venimos. Se hace la pregunta sabiendo que no se puede conocer con precisión la respuesta. ¿Creemos en la doctrina de la Creación? ¿O creemos lo que la ciencia sostiene que todo es una evolución regida por una inmensa casualidad? Ciencia y fe, fe y ciencia, parece que están reñidas y que los pareceres sobre el origen del mundo chochan frontalmente.

Habrás escuchado en infinidad de ocasiones la famosa teoría del “Big Bang” Es la que sostienen los científicos para explicar el fenómeno por el que se creó el universo. Lo que puede que desconozcas es que fue un sacerdote católico belga, llamado Georges Henri Joseph Édouard Lemaître, quien en 1930 -siete años después de su ordenación sacerdotal- propuso la tesis del “átomo primigenio” o “huevo cósmico” para poner base científica a los inicios del mundo. Esta teoría años más tarde pasó a llamarse “Big Bang”. No vamos a entenderlo muy bien, pero te expongo que la teoría de Lemaître pasa por tres periodos: el primero, la explosión del átomo primitivo, el segundo, el periodo de equilibrio o Universo estático de Einstein y el tercero, el periodo de expansión.

Los descubrimientos científicos del Padre Lemaître no fueron para llevarlos al terreno religioso, sino para demostrar que ciencia y fe son perfectamente compatibles. En 1979, durante el discurso del Papa San Juan Pablo II a la Pontificia Academia de las Ciencias, con motivo de la conmemoración del nacimiento de Albert Einstein, citó estas palabras del Padre Lemaître: “¿Podría, acaso, la Iglesia tener necesidad de la ciencia? No, por cierto; la cruz y el Evangelio le bastan. Pero al cristiano nada humano le es ajeno. ¿Cómo podría desinteresarse la Iglesia de la más nobles de las ocupaciones estrictamente humanas, la investigación de la verdad?”.

Supongo que para un científico increyente no es suficiente argumento para poder compatibilizar el resultado -muy pobre hasta el día de hoy- de las investigaciones para argumentar con lógica la respuesta a la pregunta de dónde venimos; pero mantener la tesis de que materia y energía existe, pero por haberse creado a sí misma, es un argumento que a determinados científicos no les cuadra, como es el caso de Jean Rostand, importante científico de fama mundial y poco amigo de la doctrina católica, que ha llegado a decir que la historia de la autocreación es un “cuento de hadas para personas mayores”. En cualquier caso, creo que la postura más razonable y el mejor planteamiento es el que proviene del famoso Albert Einstein, creador de la teoría de la relatividad cuando afirmó que "la religión sin la ciencia estaría ciega, y la ciencia sin religión estaría coja también”.

Por mi parte, si tienes ocasión de contemplar tantas y tantas bellezas naturales como la del Peñón de Ifach, te recomiendo recrearte en este reciente tuit del Papa Francisco, que viene como anillo al dedo al tema con el que he querido castigarte después de las vacaciones: “Señor, enséñanos a contemplarte en la belleza de la Creación y despierta nuestra gratitud y nuestro sentido de la responsabilidad”.

Espero que hayas disfrutado de tus vacaciones, aunque ya sean historia muy pasada, y que afrontes este nuevo curso con grandes deseos de buscar la verdad, porque como sostenía Edith Steinquien busca la verdad busca a Dios, aunque no lo sepa”.

El video que te ofrezco corresponde a las intenciones del Papa el pasado mes. Vamos con retraso pero es muy gratificante, sobre todo para los artistas.

lunes, 31 de julio de 2017

"¡Santiago y cierra, España!"

Según tradiciones medievales al Apóstol Santiago de Zebedeo, apodado también El Mayor, el grupo inicial de la Iglesia primitiva de Jerusalén le asignó evangelizar el territorio peninsular español, concretamente la entonces llamada Gallaecia. Después de designar a siete varones ordenados obispos por San Pedro regresó a Jerusalén, según los textos apócrifos, para acompañar a la Virgen en su lecho de muerte, quien pidió a Jesús resucitado morir rodeada de los Apóstoles dispersos por el mundo. Su Hijo le permitió ser ella misma quien se apareciera uno por uno a cada Apóstol. Esta sería la razón de su aparición en carne mortal a Santiago en el lugar donde se erigió la Basílica Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza.

Santiago fue el primer Apóstol que entregó su vida por el Evangelio. En el año 42 fue torturado y decapitado por el rey Herodes Agripa I, rey de Judea. Sus discípulos escaparon una noche con su cuerpo y le trasladaron en una barca hasta llegar al puerto de Iria Flavia (actual Padrón). En el año 813 un ermitaño llamado Paio, alertó al obispo de Iria Flavia de ver una potente y luminosa estrella en el monte Libredón. Allí se encontraron tres monumentos funerarios, conteniendo  uno de ellos un cuerpo con la cabeza bajo el brazo, y un letrero que decía: “Aquí yace Santiago, hijo de Zebedeo y de Salomé”. El lugar recibió el nombre de campus stellae, Campo de la Estrella, actual Santiago de Compostela. Informado del descubrimiento el rey galaico-astur Alfonso II el Casto, nombró patrono de su reino al Apóstol y mandó construir una iglesia en su honor. En el año 1630, siendo monarca Felipe IV, el Papa Urbano VIII decretó oficialmente que el Apóstol Santiago fuera considerado único Patrón de España.

De muchos y diferentes modos los españoles se han encomendado al Apóstol Santiago a lo largo de la historia de España. La invocación más conocida es la de “¡Santiago y cierra, España!”, de alto contenido militar, que proviene de los tiempos de la Reconquista, concretamente en la batalla de las Navas de Tolosa; y  servía para agruparse la infantería y caballería buscando acortar distancias con el enemigo y trabar combate.

Por los acontecimientos políticos que se están dando en Cataluña parece que las puertas de la unidad, que parecían bien cerradas desde la Reconquista a pesar de determinados episodios nacionalistas ocurridos en ciertos periodos pasados, ceden a las acometidas secesionistas de dirigentes regionalistas persistentes en su anhelo inconsecuente de segregarse de España. 


Como ha ocurrido en experiencias pasadas, el afán independentista siempre ha tenido como principal perjudicado al pueblo catalán. Una Cataluña independiente de España conllevaría a una exclusión de la Unión Europea, sin existir opción de reingreso al haber violado las leyes nacionales y europeas. Quedaría excluida de todas las organizaciones internacionales a las que España pertenece: Naciones Unidas, Fondo Monetario Internacional, Organización Mundialde Comercio y de la OTAN, quedando fuera de todos los tratados internacionales suscritos por España. Sin poder pertenecer al Banco Central Europeo,  el euro no estaría reconocida como moneda de uso legal, y los catalanes no dispondrían de libre circulación de personas por el espacio Schengen.

Queda la esperanza de que la sociedad catalana el 1 de octubre de un rechazo a la propuesta  independentista, si es que en aplicación de las leyes constitucionales no se impide que prospere el referéndum. Y es que según el barómetro del Cente d´Estudis d´opinió de la Generalitat, el no a la secesión ha aumentado su ventaja sobre el sí; ahora la distancia es de 8 puntos. El 49, 4% votaría en contra de la independencia y el 41, 1% estaría a favor.

Prospere o no esta sinrazón, a pesar de tener la batalla histórica, política, económica e internacional perdida, el independentismo catalán habrá ganado la batalla social, porque una región de España como Cataluña está totalmente fragmentada a consecuencia de los desvaríos irresponsables de unos dirigentes regionalistas unidos por su odio a España. Y lo que es peor: las próximas generaciones serán víctimas de esta controversia innecesaria.

Hoy más que nunca parece haber llegado ese día al que hizo referencia Francisco de Quevedo: “Dios hizo a Santiago, Patrón de España, que no existía entonces, para que cuando llegue el día pudiera interceder por ella y volverla otra vez a la vida con su doctrina y con su espada”.

Y un humilde consejo para los cristianos españoles: no dejemos escondido nuestro amor a España, porque el patriotismo es una virtud cristiana, una virtud que "reconoce lo que la Patria le ha dado y le da. Le tributa el honor y los servicios debidos, reforzando y defendiendo el conjunto de valores que representa, teniendo a la vez por suyos los afanes nobles de todos los países" (1).

Para los que no hemos tenido ocasión de visitar la catedral de Santiago de Compostela, este vídeo nos ayuda a conocerla. Son algo más de cuatro minutos donde la vista y la imaginación se recrean.



(1) "La educación de las virtudes humanas". David Isaacs. Editorial Eunsa. Pág. 443.





domingo, 23 de julio de 2017

Uso y abusos de la libertad de expresión


Después de que el Observatorio contra la Homofobia denunciara ante el órgano competente catalán las palabras pronunciadas por el padre Custodio Ballester por  entender que emitió un discurso de odio porque “criminaliza y estigmatiza la homosexualidad al considerarla pecado”, pidiendo a la vez al Arzobispado de Barcelona su destitución, el pasado día 12 el Departamento de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias de la Generalitat de Cataluña resolvió archivar  el expediente incoado por entender que “no era posible abrir un procedimiento administrativo sancionador”, reconociendo que las manifestaciones vertidas se sitúan “en el ámbito del ejercicio del derecho a la libertad de expresión”. Caso -uno más- resuelto por archivo. El artículo 34 de la ley contra la Homofobia 11/2014, de 10 de octubre, no ha sido vulnerado.

No creo que Eugeni Rodríguez, presidente del citado Observatorio, se haya sorprendido por la resolución a raíz de las declaraciones efectuadas posteriormente a la denuncia, donde esperaba que el expediente incoado “acabe en sanción, porque de lo contrario creará un malestar muy grande en el colectivo (gay), ya que la Generalitat ha abierto muchos expedientes, pero ninguno acaba en sanción”. Los expedientes administrativos concluyen en archivo cuando no hay materia sancionable. La realidad objetiva prevalece por encima del deseo subjetivo. Así debe ser para no conculcar derechos, como es el de la libertad de expresión reconocido en el art. 20, Título I de los derechos y deberes fundamentales, de la Constitución de 1978.


Como se recordará, el párroco de la iglesia de la Inmaculada Concepción de Hospitalet de Llobregat, el pasado día 24 de junio, en plena celebración en Madrid de la 5ª edición del llamado Word Pride, en la homilía que ofreció a los asistentes en la Misa dominical, expuso unas consideraciones respecto a conductas homosexuales y el posicionamiento moral de la Iglesia. He leído el contenido de la homilía, he escuchado íntegramente lo que el feligrés o "enviado" de parte interesada grabó y, sinceramente, no veo argumentos para haber llegado a incoar un procedimiento para sancionar a una persona que ostenta todos los derechos reconocidos por la Constitución. 

Es preciso concretar que no es el padre Custodio quien considera pecado la homosexualidad -y aquí hay que matizar que la Iglesia no reprueba la orientación homosexual de una persona, sino la realización de actos sexuales-, no da una opinión personal ante los fieles de su parroquia; lo que hace más bien es afirmar el contenido moral de estos actos, donde la Tradición de la Iglesia tiene en cuenta las enseñanzas morales del Antiguo y Nuevo Testamento. La Iglesia tiene el derecho y el deber de exponer lo que conviene y perjudica a sus hijos; y en lo referente a los pecados contra la castidad los heterosexuales, solteros y casados, ministros o laicos, estamos también llamados a vivir en plenitud lo que el Catecismo de la Iglesia Católica aconseja en relación al sexto mandamiento del Decálogo. 

El tema de la homosexualidad no es ajeno a mi vida cotidiana. Desde hace  varios meses comparto relación profesional con un compañero homosexual, padre de una criatura nacida de "un vientre de alquiler". Durante tres años he estado subordinado profesionalmente a un superior gay casado con otro hombre; y puedo asegurar que la relación ha sido, es y seguirá siendo respetuosa, cordial y distendida. Por encima de todo, la persona, en su concepto más amplio de ser humano. Y no me considero ninguna excepción, pues estoy plenamente convencido que los católicos, siguiendo el ejemplo de Cristo, actuamos con consideración hacia quienes no piensan o viven conforme a la doctrina cristiana. 


Prueba de ello ha sido la reacción ante el dibujo publicado en internet a través de la cuenta de Instagram de la pareja sentimental de un prestigioso cantante latino, donde un sacerdote católico se está masturbando. Meses antes un cantante español -también de la misma tendencia sexual-, celebrando conciertos en Quito y Guayaquil presentó una escenografía consistente en una pantalla gigante colocada detrás de él, donde la cara de la Virgen María con el Niño Jesús en brazos es sustituida por la suya. Y hablando de caras, la del cartel anunciador en la ciudad italiana de Perugia, utilizando la imagen de un transformista drag queen con la cara de la Virgen en actitud lasciva. Actos de reparación, desagravios, protestas pacíficas ha sido la respuesta de muchos católicos que se han sentido agraviados por estos comportamientos.

El derecho a la libertad de expresión conlleva también deberes que hay que asumir y acatar con independencia de quien sea la persona que lo ejerce. Tan criticable es perseguirlo como banalizarlo.

Inmersos en la última semana de julio, estamos a tiempo de dar a conocer la intención mensual del Papa Francisco para este mes. Habla de tristeza y belleza de la vida cristiana, te lo anticipo.

¡Felices vacaciones!



domingo, 2 de julio de 2017

El Amor no es amado


El mayor derroche de generosidad que puede efectuar una persona es dar la propia vida para salvar otra. Ha habido muchos casos donde actuaciones altamente altruistas han dado como resultado que la vida de quien más peligro corría la salvó, en perjuicio de quien la arriesgó hasta las últimas consecuencias. Seguirán dándose hechos donde se ponga de relieve el buen corazón de muchos en beneficio de otros. Por eso es muy posible que la gran mayoría de católicos cuando oímos o leemos que el Señor nos amó hasta el extremo, se nos venga la imagen de Cristo crucificado, muerto en la Cruz. Es el mejor modo de considerar una actuación divina con lógica humana.

Sin embargo, la homilía que escuché el domingo de la solemnidad del Corpus Christi, en el Real Oratorio Caballero de Gracia -si vives en Madrid o si en alguna ocasión estás de paso te recomiendo que lo visites, en este año se está celebrando el 500 aniversario, y el Papa Francisco ha concedido un Año Jubilar-, me hizo pensar sobre esta consideración. El sacerdote celebrante dijo que el derroche más grande del Señor por la humanidad fue quedarse en la Eucaristía. Palabras profundas, con mucho sentido. Así puede entenderse mejor esa promesa que Jesús hizo a los Apóstoles antes de subir al Cielo: “Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt. 28, 20). Dejarse clavar en la Cruz, morir ignominiosamente para que tú y yo podamos heredar el Reino de los Cielos, no fue suficiente para Jesucristo. Ascender a los Cielos para preparar nuestras eternas moradas, tampoco. No. Quiso más. Una locura: transformar un trozo de pan en su Santísimo Cuerpo.

El resultado no es ficción: Jesús está ahí, muy cerca de tu casa, de tu escuela, de tu centro de trabajo, de tu lugar de ocio. En cada iglesia por la que pasas hay un Sagrario, y dentro del Sagrario está el Señor. Está con nosotros, para adorarle, para hablarle, para verle con los ojos de la fe, pero, sobre todo, está para alimentar tu alma y la mía. Jesucristo en la Eucaristía, en el sacrificio del Altar, donde recibimos la mayor fuente de gracia para nuestras almas.

Pero ya no recorre aldeas, no pasa por sinagogas, no sube al monte para exponer bienaventuranzas; ahora te necesita a ti, como necesitó a Andrés para ir a anunciar a su hermano Pedro el hallazgo que cambió su vida: “hemos encontrado al Mesías” (Jn. 1,40-41).


En la breve meditación que el cardenal arzobispo de Madrid, don Carlos Osoro, pronunció en la explanada de la Basílica de la Almudena, con el Santísimo expuesto después de recorrer las calles de Madrid, el domingo de la festividad del Corpus Christi, aludió al encuentro del Señor con la samaritana en el pozo de Jacob. Cuando descubre que tiene delante al Mesías deja el cántaro -deja lo que le sobra- y va a la ciudad para comunicar lo que ha visto, a quien ha encontrado, de manera que muchos samaritanos creyeron por el testimonio de esta mujer. Y pedía a los allí reunidos reaccionar como lo hizo esta mujer. Olvidarnos de lo que nos sujeta, de los planes propios, para ir en busca de esas personas que tratamos y conocemos para ponerles delante del Señor, ser “callejeros de la fe” como pide el Papa Francisco a los jóvenes, en uno de sus tuits diarios, teniendo en cuenta que “en el testimonio de fe no cuentan los éxitos, sino la fidelidad a Cristo, reconociendo en cualquier circunstancia, incluso la más problemática, el don inestimable de ser sus discípulos misioneros”(1)

Así contribuiremos a paliar el grito de san Francisco de Asis que ha dado título a este post. 

También con la música puede adorarse al Señor. Este vídeo así lo demuestra.


(1)         Papa Francisco, Ángelus 25/06/2017



domingo, 18 de junio de 2017

Las cuentas muy claras


Posiblemente este sea el post más atípico de cuantos he publicado. Más que opinión aporto cifras y datos. Me parece justo, necesario y oportuno; estamos todavía en plena campaña de declaración a Hacienda, y estimo que es una buena aportación  dar a conocer cómo se financia la Iglesia católica. De esta manera aprovecho a la vez,  para quitar crédito a la noticia que se ha divulgado en algunos medios de comunicación, acerca de que la Iglesia recibe 11.000 millones de euros del Estado, asumiendo que la modalidad de financiación de la Iglesia es una realidad que muchos todavía tratan de discutir -y aquí incluyo a ciertos partidos políticos con representación parlamentaria y con posibilidades de formar gobierno en un futuro-, por cuestiones ideológicas y anticlericales.

Fue en 2006 -con entrada en vigor al año siguiente-, siendo presidente del gobierno de España el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, el año en que se llegó al acuerdo entre el Estado y la Santa Sede para recibir la Iglesia en España el 0,7% de los impuestos, de aquéllos contribuyentes que voluntariamente marcan “la casilla de la Iglesia” en su declaración de la renta. Este es el modo legal en el que la Iglesia cubre aproximadamente el 25% de sus gastos. El 75% restante se hace a través de donativos y colectas. La Hacienda Pública española se convierte así en mero gestor entre el contribuyente y la Iglesia. No hay, por tanto, partida asignada. Dependiendo de lo que el contribuyente declare y decida, la Iglesia obtiene ingresos. Y no siempre van emparejadas el número de contribuyentes con los ingresos recibidos. Tanto es así que en el ejercicio de 2015, 7.347.612 españoles marcaron la casilla del 0,7%, 55.841 más en relación al año anterior, pero los ingresos fueron inferiores -249,2 frente a los 250,3 de 2014-, por tener menos bienes que declarar. También los ingresos de la Iglesia en cada ejercicio fiscal, va en función de la marcha de la economía española.

¿Y del tema del IBI? Habrás escuchado por activa y por pasiva que la Iglesia tiene el privilegio de no pagar el impuesto de bienes e inmuebles. Pues sí, es así en parte, porque hay otra parte que no, ya que existen bienes que carecen de esa exención. El régimen fiscal de la Iglesia en España viene determinado por la Ley de Mecenazgo. Esta ley tiene un régimen especial para fundaciones (incluidas las de los partidos políticos), asociaciones de utilidad pública, ONG´s, federaciones deportivas y confesiones religiosas que tienen acuerdos con el Estado. Es decir, que, de privilegio excepcional, nada, todo dentro de lo que marca la ley, con el mismo beneficio que otras entidades sin ánimo de lucro.

La Iglesia católica, queda claro, no es una lacra económica para el Estado, más bien es todo lo contrario. El Estado ingresa anualmente 14 millones de euros en cotizaciones a la Seguridad Social de los sacerdotes, y otros 20 millones de los laicos que trabajan en diócesis y parroquias, sin incluir los trabajadores de colegios y hospitales.

Según un estudio de KPMG, una de las cuatro firmas más importantes en servicios profesionales que ofrece, entre otros, el de auditorías, cifra en más de 22.600 millones de euros la aportación al PIB, por los bienes de interés cultural con los que cuenta la Iglesia, con más de 160.000 empleos directos.

La asistencia a los más desfavorecidos también es una preocupación que la Iglesia católica, a través de Cáritas, promueve y destina parte de lo recaudado. En torno a 500.000 personas se ven favorecidas de la labor de Cáritas, cuyo presupuesto se cubre con el 65% que de un modo u otro procede de lo que la Iglesia recibe por más de siete millones de españoles, que contribuyen con ese  0,7 % de sus impuestos.


Con el fin de dar cumplida cuenta de su actividad económica, cada año la Conferencia Episcopal rinde cuentas al Estado a través de la presentación ante el Ministerio de Justicia, de la Memoria Anual de Actividades.

Por si todavía quedan aspectos que no han quedado suficientemente claros, te invito a ver este vídeo. Así completa la información que se ha querido aportar a través de este blog, sin más merito que dedicar un poco tiempo a conocer los detalles de financiación de la Iglesia en España, fácilmente alcanzable en internet.