viernes, 15 de enero de 2016

Los nuevos Herodes



Mateo es el único evangelista que narra la presencia de los Reyes Magos en el Misterio del nacimiento de Cristo. Cuando llegan a Jerusalén preguntan a Herodes dónde está el rey de los judíos para adorarlo. Herodes se turbó, reunió a todos los príncipes y sacerdotes de su pueblo, y cuando éstos le confirmaron que tendría que nacer en Belén según lo anunciado por el profeta Miqueas, llamó a los Magos y les pidió que se informaran bien del lugar en que se encontraba el Niño para ir también a adorarlo. La estrella les guió hasta que se detuvo sobre el lugar donde había nacido el Mesías. Después de postrarse y adorar al Niño le hicieron presentes de oro, incienso y mirra. Avisados en sueños de que no volvieran a ver a Herodes emprendieron regreso por otro camino (Mt. 2,1-12). Herodes mandó matar a todos los niños de Belén y de sus alrededores, de dos años para abajo, con el fin de poder dar muerte  al Niño Dios (Mt. 2, 16-17).

Unos niños pequeños fueron las primeras víctimas del odio, del enfurecimiento del poder temporal hacia el poder eterno para acabar con Dios por cualquier medio. Persecuciones, encarcelamientos y atrocidades contra aquellos que profesan el amor a Jesucristo. Medios violentos en unos lugares determinados, y ardites sofisticados en otros; pero un mismo objetivo en todas las épocas: acabar con la presencia de Dios en el mundo. Así fue el comienzo de la era cristiana, y así sigue siendo veintiún siglos después.

Las navidades de 2015 pasarán a la historia de España como las más polémicas al querer usurpar el contenido esencial:  el nacimiento del Hijo de Dios, el sentido cristiano de unas fiestas milenarias. Con vagas excusas han buscado el enfrentamiento y la provocación con esa parte -grande- de la sociedad que aspira a vivir entrañablemente unos días con la familia, rememorando el nacimiento de Jesús; esperando los niños y mayores, por qué no decirlo,  la noche del día 5 de enero para recibir a los Reyes Magos  de Oriente.


No puede entenderse de otro modo la manera que se han organizado en ciudades y barrios de España las cabalgatas de Reyes Magos, especialmente la de Madrid, por tener mayor repercusión social. Se ha podido comprobar a través de las imágenes de televisión esos "cambios". Reyes Magos que más bien parecían ridículas parodias de quienes tienen que encandilar a los niños, gestos más propios de payasos de circo que de majestades llegadas de Oriente, indumentarias ridículas, hasta el punto de llevar uno de ellos la flor de la marihuana en su túnica; música disco amenizada por un disc jockey en lugar de villancicos; ausencia de los tradicionales camellos, elefantes o focas, porque según los "principes" y "ancianos" cercanos al poder, pueden ocasionar estrés a estos animales;  mensaje del rey Melchor, evitando mencionar al Niño Dios. Mi madre hizo una acertada descripción: parecía más un desfile de carnaval que una cabalgata de Reyes Magos.

En el madrileño barrio de Vallecas, en aras de la  igualdad de sexos, una mujer representó al Rey Baltasar. Una sorprendida sobrina de mi mujer -nueve años-  le advirtió a su madre que no era el Rey esperado, sino una mujer. Para los padres que no tenemos ya hijos pequeños es un alivio no tener que llevarlos a cabalgatas ante el riesgo de que pierdan la ingenuidad en la misma noche mágica para ellos.

Peor suerte corrió el colegio Arenales, de Carabanchel. Otros años en este barrio la cabalgata era organizada por la asociación de vecinos. Este colegio, ha venido participando sufragando los gastos por su cuenta, para que los alumnos pudieran participar en la cabalgata de Reyes con la ilusión que comporta. Este año, la junta de distrito ha sido quien ha organizado la cabalgata. No ha tenido reparo en vetar la participación de este colegio por impartir enseñanza de educación diferenciada -bajo el título "Educación diferenciada, ¿y por qué no?" publiqué una entrada el 13.07.13; pero quiero aprovechar este espacio para significar muy claro que es un derecho reconocido en la Constitución y en el Pacto Internacional propugnado por la  ONU, y diferentes sentencias avalan la legalidad y legitimidad de este tipo de educación, además de ser impartida en colegios de países europeos y de Estados Unidos, sin ser propiamente colegios católicos- alegando que es una segregación separar de clase a chicos y chicas, y que esta educación puede provocar conductas machistas. Las consecuencias de esta determinación no se han hecho esperar: hace unos días han aparecido pintadas en la fachada del colegio, repudiando la educación elegida por unos padres con total derecho a elegir la formación de sus hijos. Los más beneficiados de esta despótica decisión han sido niños en situaciones de pobreza en la Cañada Real: el colegio Arenales ha decidido que el dinero predispuesto a cubrir los gastos de la participación en la cabalgata se destinen a niños necesitados de este suburbio de Madrid.

Como último despropósito organizado muy a propósito, el ocurrido en Valencia. El pasado día 3, desde el balcón del Ayuntamiento, tres mujeres llamadas "reinas magas de enero", representando  los valores de libertad, igualdad y fraternidad, saludaron en acto oficial a sus conciudadanos. El alcalde valenciano aprovechó la ocasión para exaltar la república, invitando a "alejar los dogmatismos de las religiones que es lo que puede asegurar un mundo mejor".

Los nuevos herodes, los que reinan en castillos municipales -por ahora-, no han asesinado a niños como hizo el rey de los judíos, pero han matado ilusiones e inocencias por las calles de España, golpeando a una tradición marcadamente cristiana. Todo en aras de unas supuestas reivindicaciones que en nada tienen que inmiscuirse en la fiesta de los inocentes, los niños y niñas de España. 

Pese al ambiente de confusión creado, Dios vuelve a recordar a la humanidad cada 24 de diciembre, que está entre nosotros para nosotros, sin excluir a nadie. A pesar de los ofuscamientos, los cristianos no tenemos más meta que la de los Reyes Magos: dejarnos guiar por la gracia de Dios para  descubrir al Salvador.Todos, sin excepción, desde los lugares más cercanos a los alejados confines del mundo, hemos sido invitados a buscar al Señor para adorarle en Belén. Toda la humanidad está llamada a participar de ese regalo divino, porque Dios se hace hombre  para que mi gozo esté en vosotros y vuestra alegría sea completa (Jn. 15,11). 

Te dejo en este video las intenciones del Papa Francisco para este primer mes del año 2016 por si quieres unirte a las suyas. Es una bella muestra de que la religión no está para enfrentar a los hombres sino para disfrutar de la paz. ¡Te deseo un muy feliz Año Nuevo!